Observando, interpretamos el mundo

•24/02/2012 • Dejar un comentario

Los invito a leer mi nuevo artículo “Observando, interpretamos el mundo” entrando aquí.

Nuevo sitio

•23/01/2012 • Dejar un comentario

Desde hoy tengo un nuevo hogar, y, como siempre, están cordialmente invitados a leer, comentar, debatir, y dialogar.
Nos leemos en www.carolinacadiz.com

La comunicación construye realidad

•23/01/2012 • Dejar un comentario


He migrado mi blog a un sitio más completo, pueden leer el artículo aquí

De las artes aplicadas a la comunicación digital

•09/12/2011 • 3 comentarios

Los oficios y el trabajo artesanal son parte fundamental de nuestra cultura, forman las tradiciones y el conocimiento que se traspasa de generación en generación.

En sociedad, la labor del artesano es fundamental para vincular los procesos técnicos con la capacidad de diferenciar y simbolizar los estados de una comunidad.

El desarrollo de los oficios a través del tiempo y el legado cultural nos modelan tanto en imaginario como en identificación con nuestro pasado, cuando estos son anulados y reprimidos, esto pierde sentido y los manifiestos intrínsecos de la cultura, pierden el rumbo.

(Leer: La importancia de mantener las tradiciones por medio de las artes y oficios)

Las artes aplicadas representan los valores estéticos que contiene una comunidad humana llevados a los artefactos de la vida diaria; son las ideas y formas de ver el mundo llevadas a una visualidad local donde se configuran espacios y lenguajes comunes.

Las artes gráficas nacen luego de la invención de la imprenta, y agrupan conocimientos que se relacionan con la impresión, los tipos móviles y la encuadernación, el oficio tipográfico y lo que se vincula al soporte material y visual de una pieza impresa.

Tras la invención de Gutemberg en 1450, se comienza una búsqueda de nuevos espacios materiales para imprimir menos costosos que los escritos tipográficos, y en el año 1796 el alemán Aloys Senefelder inventa la litografía para reproducir partituras musicales y obras de teatro. Esta revolucionaria técnica será decidora para el origen del diseño gráfico y su aplicación en las artes aplicadas.

El sentido social del arte cambia profundamente con la llegada de los nuevos sistemas de impresión, se da paso a la creación en serie y nacen nuevos imaginarios como el Art Nouveau que potencia el cartel y su estética informativa y convierten al soporte en un mensaje dirigido, aplicado a un objetivo comunicacional.

La importancia de este hecho radica en la necesidad de comprender el objeto como un elemento figurativo de la cultura y su uso instrumental en la vida diaria. Ya lo hacían las antiguas culturas y su forma de abstraer la realidad a través del zoo y antropomorfismo que aplicaban a sus vasijas y decoraciones como una manera natural de otorgarle significado a los elementos que utilizaban para realizar sus quehaceres y oficios.

La riqueza del trabajo artesanal es ser capaces de comprometer simbólicamente una necesidad, una forma de ver el mundo, una forma de apreciar los valores fundamentales de convivencia y arquitectura humana. La creación a partir de soportes materiales, nos da una nueva visión de la vida. Es una maravilla poder conocer y rescatar las manufacturas de quienes han dedicado su vida a componer el mundo desde materiales nobles y formas relacionadas con su hábitat.

Una nueva visión

La tecnología es fundamental para el cambio de paradigma que vive el mundo, pues el avance que hoy tiene constituye necesidades y valores en una sociedad, es una herramienta para dar a conocer las diversas perspectivas que tiene el ser humano y su relación con el medio y la ecología social.

El diseño juega un rol muy importante  y es decidora su experiencia en el uso y descomposición de elementos materiales para ampliar su perspectiva con los objetos. El mundo digital “des-corporiza” esta relación, pero el creador o diseñador no debe olvidar que los seres humanos creamos cultura con la relación que tenemos con el espacio físico, la identificación con los diversos símbolos e imaginarios surge a través de lo que percibimos con los cinco sentidos y la sensación que nos otorgan los materiales y su manufactura.

Personalmente, creo que es un valor vital para el ejercicio de la profesión experimentar con materiales, forma y establecer relaciones simbólicas, abstraer el conocimiento a los elementos que nos rodean. Retomar el trabajo manual y desarrollar la herencia que nos pueden otorgar los artesanos es fundamental para hacer perdurar nuestras raíces y la rica capacidad de observación de la realidad que poseen.

Invitaría a las escuelas de diseño a seguir con esta tradición, vinculándola con el uso de nuevas tecnologías, del hombre como receptor pero a la vez colaborador de imaginarios y costumbres, de cultura y necesidades humanas y esto no nace solamente con la intervención de espacios digitales, se realiza a través del estudio del hombre, de mantener historias y relatos que contar.

La fotografía pertenece a José Andrés Aguilera.

Reseña sobre el desarrollo de la Tipografía en Chile

•15/11/2011 • 5 comentarios

Cursaba Primer año de la Carrera de Diseño en Comunicación Visual en la UTEM cuando nos tocó un ramo que para ese entonces me era desconocido: “Tipografía”.
Al preguntar me dijeron: “te enseñan a diseñar letras” en mi ignorancia de aquel entonces no sabía el proceso que llevó a Chile a incluir ramos de tipografía en las Universidades.

La clase la impartía Luis Rojas, precursor del diseño moderno de tipografías en Chile y su ayudante era Roberto Osses quien sería más tarde profesor del Electivo “Diseño de Fuentes Digitales” donde nacería Esos Tipos de la Utem, que hoy se convirtió en Andez.

El Proceso Tipográfico en Chile es increíble, desde el nacimiento de la primera imprenta y el primero diario impreso “La Aurora de Chile” en 1812 a cargo del Fraile José Camilo Henríquez hasta las bienales que se realizan desde el 2004 en el país, ha habido un movimiento realmente sorprendente en cuanto al estudio y composición tipográfica.

Primeras organizaciones

Las primeras agrupaciones convocan a artesanos y expertos en las artes impresas en Santiago y Valparaíso (Además de Lima y Buenos Aires) y conforman el precedente para la “Sociedad Unión de los Tipógrafos” en 1869 que se dedica a publicar y organizar cursos para los trabajadores para mejorar su calidad y desarrollo. Dentro de esta agrupación destaca Alejandro Fauré Boyer hijo de inmigrantes franceses quien fue un ilustrador y tipógrafo innato y diseñó un imaginario impresionante de portadas, afiches y humor gráfico; debido a sus influencias europeas desarrolló un bello ejemplo del Art Nouveau y un trabajo tipográfico de alta calidad.

Otro inmigrante destacado fue el polaco Mauricio Amster quien escribió libros de composición y técnicas para el uso de la tipografía y desarrolló diferentes estilos caligráficos que se destacan hasta el día de hoy y son un referente importante para quienes diseñan tipografías de texto.

Identidad, gráfica popular y nuevos imaginarios

Con el paso de los años, los artistas fueron perfeccionando su técnica y creando un estilo identitario de gráfica popular con murales, afiches e íconos políticos representativos, excelente es el caso de Vicente Larrea quien en 1968 crea el logo de “Quilapayún” e “Inti Illimani” y junto a Waldo González trabajan para las gráficas de la Unidad Popular con un trabajo hecho a mano impecable desarrollando un estilo reconocido en toda Latinoamérica.

Lamentablemente los hechos históricos estancaron el creciente desarrollo tipográfico por el cierre de escuelas de diseño y la prohibición del uso de gráfica social.

Con la llegada de la democracia en los 90`s, poco a poco el imaginario cultural se va diversificando, la actividad globalizadora de los medios de comunicación ayudan a abrir campos de interés y se retoman importantes escenarios socioculturales, entre ellos, el diseño gráfico.

El nuevo comienzo

Alrededor del año 2002 se conforma tipografia.cl un sitio que ayuda a formar lazos y fomentar el interés en la tipografía en el escenario local, conformado por Luis Rojas, Rodrigo Ramírez, José Soto y Francisco Gálvez es el primer paso para una nueva era en la disciplina chilena.

El ejemplo de Rubén Fontana en Argentina es decidor para el auge de la disciplina, con su proyecto la revista TipoGráfica ayuda a difundir y fomentar el proceso tipográfico en América Latina. El vínculo con el país trasandino ha sido muy importante y es parte de nuestra historia también.

Los chilenos a cargo de tipografia.cl van a Argentina a participar de un encuentro que celebraba los 15 años de la revista de Fontana el año 2001 siendo el primer encuentro latinoamericano de tipografía y vuelven a Chile con ideas frescas y renovadas.

Se crea el Diplomado en Tipografía en la Universidad Católica el año 2002 y se comienza a investigar en torno a la historia y legado del diseño y la tipografía nacional. Importante es la labor de Eduardo Castillo y Pedro Álvarez para la documentación del análisis y desarrollo de la gráfica nacional.

La primera fuente de texto que se desarrolló en Chile fue “Elemental” a cargo de Francisco Gálvez (FrescoType) que ganó un Altazor en 2002; luego vino “Australis” ganadora del primer premio en el concurso de tipografía en Morisawa, Japón el mismo año. Junto con Rodrigo Ramírez han desarrollado importantes trabajos como la tipografía de “Transantiago” y el periódico “La Tercera”.

Elemental (imagen desde Frescotype)

Con este desarrollo y creciente interés por la disciplina, se organiza la Primera Bienal de Tipografía el año 2004 en Chile con sede en Buenos Aires a cargo de Rubén Fontana, siendo la instancia más importante para evaluar y destacar el desarrollo tipográfico latinoamericano.

El año 2006 se repite la instancia con la participación de 70 trabajos seleccionados entre 400 participantes.

El año 2007 un grupo de estudiantes de la Universidad Tecnológica Metropolitana deciden formar “La Unión de los Tipógrafos”, ellos son Conrado Muñoz, Felipe Cáceres, Cristian Pasciani y Javier Quintana quienes renuevan el escenario local organizando workshops, exhibiciones y talleres y el año 2008 organizan la sede chilena de la “Bienal de Tipografía Tipos Latinos” donde el jurado selecciona 80 trabajos provenientes de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

El año 2010 la bienal recibe más de 448 trabajos de toda Latinoamérica y la jura en Montevideo selecciona 79 para exponer en los 13 países participantes.

La próxima Bienal será el 2012 y puedes participar en las siguientes categorías tipográficas: texto, título, pantalla, experimental y miscelánea.
Ver más información al respecto aquí.

Con todo este revuelo nacen grandes resultados a nivel nacional como por ejemplo Latinotype creado por Miguel Hernández y Luciano Vergara que hoy incluye a Daniel Hernández, es una casa tipográfica que vende y distribuye tipografía latina a todo el mundo.

El nuevo escenario de diseño incluye el uso de tipografias nacionales como parte de su imaginario creativo; un buen ejemplo es el trabajo de los mini libros “Flipbooks ” donde se utiliza la tipografia Nahueltoro de Santiago Toro o las aplicaciones comerciales que aparecen luego de la creación de latinotype y su distribución comercial como por ejemplo “Rita Special”.

Nahueltoro (imagen desde behance) / Rita Special (imagen desde hernandeztype)

El diplomado UC de tipografía fue el primer paso, ahora muchas escuelas de diseño incluyen ramos de esta disciplina en sus mallas para enseñar a los estudiantes la historia, evolución y técnicas de creación de tipografías digitales.
El sentido expresivo e identitario que otorga un buen tipo de letra ayudan a orientar el diseño y lo integra desde el lenguaje, ilustración y composición visual.

Nacen nuevos sitios como por ejemplo Mansas Typas, un colectivo de tipografía que busca ver la disciplina desde una mirada femenina con cinco chicas hablando y desarrollando la disciplina o Andez, que nació como el resultado del electivo Fuentes Digitales de la UTEM y hoy es una gran ventana para dar a conocer el trabajo nacional, desarrollando y difundiendo tipografías display de manera gratuita.
Cabe destacar también el trabajo de Juan Pablo de Gregorio con su blog Letritas donde expone diversas aristas de la disciplina tipográfica y procesos de diseño gráfico.

El interés y las ganas por hacer tipografía nos demuestran una forma de conectar la visualidad cultural con la expresión escrita, símbolos de nuestra raíz latinoamericana y el trabajo meticuloso y fino que requiere esta disciplina. Hoy no es sólo rescatar un pasado o expresiones populares, es buscar en el equilibrio de la forma y el fondo, una expresión, una memoria o un discurso que nos identifica y que sin perder la estructura del lenguaje denota nuestra cultura y hace a cada tipografía en su equilibrio o desequilibrio únicas e irrepetibles.

Aquí más información sobre: Sitios interesantes de tipografía, artículos relacionados y tipografías nacionales.

* Las imágenes fueron extraídas de los sitios web que están linkeados con el texto. La Tipografía de la imagen superior es Altazor.

* Agradezco a Felipe Cáceres la información, tiempo y ayuda para escribir este artículo.

* Interesados en el tema, quedan invitados a enviar datos que aporten y completen esta información o los enlaces sugeridos.
 

 

 

Comprender el mundo, la búsqueda de la certeza.

•11/10/2011 • 7 comentarios


Muchas veces me he preguntado si es posible para el ser humano comprender el universo y la vida en su totalidad, mi respuesta siempre ha sido negativa no por su capacidad cognitiva, si no porque no somos capaces de percibir las diferentes dimensiones, estructuras y composiciones de lo que nos rodea.

El cuerpo humano y nuestra biología es perfecta pero limitada, somos capaces de percibir, captar, sentir lo que está dentro de nuestros cinco sentidos, ver y oír lo que nos permiten nuestro parámetros naturales. Es así como el hombre en su necesidad de conocer lo que “hay más allá” desarrolla herramientas y tecnologías que “aminoren nuestra incertidumbre”.

Acabo de leer un libro de Francisco Varela “El fenómeno de la vida” donde plantea que la cognición es “ver, reconocer y buscar aquello que nos falta”, me parece una forma tan completa para describir lo que nos motiva a buscar el saber, no sólo desde lo fragmentado del tiempo, también esa angustia interna de no comprender lo que sucede.

El Universo es tanto como podemos imaginar y más, si nos remitimos sólo a lo que abarca nuestro mundo, la falta de certeza nos ha llevado a investigar su relación integral para comprender e imitar su comportamiento y causalidad, los estudios sobre inteligencia artificial se iniciaron buscando imitar las acciones humanas, la necesidad del ser humano de recrear e imitar la esencia humana nos lleva a imaginar y concebir el mundo de una manera diferente de cómo lo hacíamos hace 50 años atrás, buscar entre sus partes aquello que no vemos y que nos hace único y – hasta el momento – irrepetibles.

Los estudios hoy se centran en el todo, en el sistema multifuncional que concentra la vida, desde su función biológica hasta la incidencia social de su cognición. ¿Cómo poder reproducir aquello que no se mide en parámetros factos? ¿Lo perceptual e interior, el “alma”, aquello que nos mueve más allá de la razón?

La ciencia plantea hipótesis de acuerdo a una cantidad de variables que se conectan y funcionan entre sí, una de ellas es la búsqueda del “ser no sustancial” o “ser virtual” que plantea Varela, aquel que va allá de las estructuras y códigos funcionales únicos y que actúa de una manera más o menos concreta de acuerdo a sus variables, historia, composición, etc.

Lo que se requiere para comprender el mundo hoy es comprender y acercar los estudios a lo perceptual, cognitivo y la acción de factores artificiales, las nuevas tendencias están congregando diferentes disciplinas que nunca debieron estar disgregadas, la bioquímica, neurociencia, psicología, ecología y muchas otras.

Lo interesante y riesgoso para la humanidad está en los límites del conocimiento, creo que los paradigmas éticos de la ciencia hoy son cada vez más nebulosos y forman parte de la nueva inspiración científica, romper el esquema que hemos vivido por décadas pues la incertidumbre es el combustible de la acción.

Capturar el tiempo, uso de la imagen fotográfica

•20/09/2011 • 2 comentarios

La percepción que tenemos del paso del tiempo nos permite organizar cronológicamente los acontecimientos, nos sitúa en estado físico y relaciona causa y espacio; su medición se basa en el movimiento físico de los objetos y es el sistema para organizar el mundo como lo conocemos hoy.

Kant manifiesta la función del entendimiento humano desde la percepción de tiempo y espacio, la necesidad de encontrarnos en él y sentirlo para crear conocimiento; aprehender el mundo y categorizarlo.
El tiempo es el sustento de nuestra cultura, es por ello, que con el nacimiento de la fotografía muchas personas sintieron que sería un terrible debacle puesto que la esencia de ésta es capturar el momento, la anacronía de los objetos animados e inanimados, espacio donde el tiempo no tiene fin.

La fotografía en su expresión más literal, sin efectos ni pretensiones comerciales, es un espacio de tiempo capturado donde coexisten lo natural con lo artificial sin movimiento; intenta retratar un instante desde lo subjetivo de una manera literal, sin embargo, el sentido lo adquiere desde la percepción de quien la observa, es por eso que la imagen fotográfica es polisémica y para su uso publicitario se debe recurrir a elementos como la semántica de la imagen y la retórica visual en 3 grandes polos: el mensaje, lo connotativo (imagen simbólica) y lo denotativo (imagen literal).

El mensaje,
es el concepto central de lo transmitido, la idea final y la motivación de la imagen fotográfica publicitaria, contiene a la imagen simbólica y literal.

La imagen literal, es aquella que no está codificada, es la denotación de la imagen desde sus características superficiales percibidas desde donde el sujeto se apoya para decodificar el mensaje intencional o subjetivo.

Imagen simbólica, es aquella que está codificada y es el resultado de un ejercicio semiótico, donde se construye el sentido dirigido (que no será el único y tampoco podemos asumir con certeza que funcionará)

 

Semántica fotográfica desde la imagen

La semántica de la imagen es el estudio de las características desde donde el sujeto o intérprete puede construir significado o identificar fenómenos según los paradigmas culturales en que está inserto, la composición codificada del contenido.
La imagen en sí no es significado, pues es el objeto que – significará – algo en alguien, los códigos culturales del receptor se conjugarán en el objeto material para atribuir sentido.

Para Pierce, el orden de construcción de sentido se puede analizar temporalmente desde el intérprete y su percepción:

– El sujeto selecciona un objeto, en este caso, el objeto fotográfico y por medio de los sentidos vincula fenomenos conocidos de su realidad.
– Luego configura estos rasgos en representación de una idea y lo lleva a un espectro figurativo.
– Finalmente conceptualiza y categoriza la idea y le otorga significado desde lo material a lo conceptual-visual.

 

Retórica y fotografía publicitaria

El uso de la retórica visual en el diseño y la publicidad es importante en la comunicación, desde la enseñanza hasta la expresión y desarrollo de nuevas tendencias; su importancia radica en que es guía y anclaje lingüístico con el contenido del mensaje.
Por medio de elementos designados a través de la semiologia, se utiliza la persuasión y los elementos visuales que puedan encausar de mejor manera el contenido. El manejo de símbolos y la exageración aportan a convencer o evidenciar el racionamiento tras la imagen fotográfica.

Algunas figuras retóricas utilizadas en publicidad corresponden a evidenciar rasgos o fenómenos que pueden ayudar al entendimiento del mensaje codificado; algunas de ellas son:

– Acumulación: componer un espacio con elementos parecidos sumándolos.
– Antítesis: mediante el uso de elementos contrarios, evidenciar un fenómeno.
– Comparación: utilizar elementos semejantes para hacer notar rasgos comunes.
– Elípsis: Es la eliminación de algún elemento o parte de él.
– Gradación: Repetir un objeto con el efecto espejo de profundidad de campo.
– Hipérbole: Exagerar uno o varios objetos o conceptos para enfatizar el mensaje.
– Metáfora: sustituir un elemento con otro parecido.
– Metonimia: reemplazar o designar el objeto real con el que representa mentalmente para relacionar proximidad o efecto.
– Paradoja: Elementos diferentes o excluyentes que no tienen sentido aparente pero que son llamativos y se pueden relacionar desde la oposición.
– Prosopopeya: Dar vida a algún objeto inanimado.
– Repetición: pregnancia por medio de la sucesión constante de objetos o conceptos.
– Sinécdoque: mostrar “una parte de” para evidenciar el elemento completo.

Podemos metodologizar y posicionar objetos materiales para capturar instantes, reconstruir un tiempo perdido, un espacio de vida inanimada anacrónica y significante para su uso publicitario; o simplemente utilizar la fotografía como herramienta para reconstruir el anhelo de capturarnos en un espacio atemporal, infinito.

 
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