Educación e inteligencia social en la construcción de comunidad

•07/09/2011 • 3 comentarios

Hace ya algunos años el mundo de la información se ha convertido en acceso instantáneo y subjetivo a saberes colectivos e interculturales.
Los modelos estáticos de enseñanza han quedado obsoletos debido a la imposibilidad de manejar los esquemas de conocimientos instructivos (en la sala de clases) frente a lo que está viviendo el niño y el bombardeo de experiencias cognitivas y sociales.

Vemos un modelo de interacción nuevo, donde no podemos fijar límites ni guías estructuradas para abarcar contenidos específicos, sobre todo en las ciencias sociales puesto que la dificultad hoy es la composición de esquemas cognitivos adecuados para la realidad global de la información.

Tenemos personas en diferentes comunidades vinculando, aprendiendo, creando. Hay una clasificación interesante dentro del constructivismo de cuatro tipos de observación de un sujeto desde su estructura mental:

Individual: aspectos de un individuo que nace con niveles de conocimiento previo y desarrolla internamente según sus experiencias y composición biológica.

Epistémico: Se aprende a conocer con modelos de conocimiento instructivo, educacionales y de una realidad con parámetros, valores y paradigmas de una cultura específica.

Psicológico: Los afectos, intereses y estructuras lógicas de comprensión para crear un ambiente y percepción mental social y relacional.

Colectivo: se observan las capacidades de adaptarse (o no) al mundo, unificación del conocimiento y composición de objetividad relativa en torno a la convivencia con otros y el desarrollo paradigmático de la cultura donde está inserto.

La construcción de sentido debe generarse como una globalidad en todos los aspectos cognitivos de la persona, pues estos son indivisibles y conviven permanentemente con las experiencias que vivimos.

¿Cómo enfrentamos a un niño a estructuras de conocimiento frente a la multiplicidad de información que recibe?

Hasta hoy encapsulamos en la sala de clases el saber cultural, los elementos para poder identificar nuestra realidad social-local formando instructivamente modelos de aprendizaje para encauzar los conocimientos; necesitamos comprender e identificar la significación desde y hacia la estructura cognitiva, mundo interno y modelo social del niño.

Es aquí cuando surge la necesidad de encontrar nuevos caminos a este modelo, el alumno debe ser capaz no sólo de entender y adaptar sus experiencias a la comunidad en que se desenvuelve, también debe ser capaz de crear interfaces mentales y estrategias propias para resolver y ser parte de su realidad cultural.

¿Cuál será la comunidad a la que estamos apelando, la que convive diariamente en su espectro físico o aquella que descubre en la realidad digital?

Las herramientas de valoración y comprensión son importantísimas para acceder a la construcción de sentido, el ser en su totalidad es administrador de conocimientos y vincula su experiencia con el entorno en que nace y se desarrolla, la carga de información genética que poseemos es decisiva para componer perfiles de actividad mental, las neuronas espejo son las que reflejan la historia evolutiva de nuestros ancestros y son activadas por las proteínas cerebrales que reconstruyen los recuerdos.

El desarrollo de la inteligencia social dentro de una comunidad es fundamental ya sea por medio de la actividad constructiva personal y su cognición lateral, como también con las herramientas instrumentales entregadas en la sala de clase, el desafío es la comprensión global y la multiculturalidad digital apoyado por estrategias significantes que nos entregan las comunidades de base y la carga genética, el pasado, presente y futuro de nuestra biología.

Debemos educar a nuestros niños sobre el impacto y uso de información, desarrollando estrategias cognitivas constructivas, siendo concientes de sus herramientas biológicas y mentales, enseñarles a pensar para crecer en armonía entre la realidad local y el mundo artificial que es la expresión de inconscientes colectivos y globales.

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¿Cómo cobrar en diseño?

•17/08/2011 • 11 comentarios

Desde que salimos de la universidad o escuela, tenemos el gran dilema ¿cómo cobrar y cuánto? ¿Qué factores debo evaluar antes de empezar un proyecto?

Hoy en día ser diseñador no es fácil, debes estar en constante actualización para ofrecer a tus clientes lo más novedoso y original, hay que ser rigurosos y constantes para generar confianza y un trabajo bien hecho; al existir mucha oferta de profesionales es importante ofrecer un servicio responsable, efectivo y de calidad cumpliendo plazos y expectativas.

Junto con mi colega Joel Espinoza hemos desarrollado este texto, tras una charla que presentó en la comunidad Open D mostrando su experiencia y estrategias desarrolladas en la agencia que lidera. La idea es entregar una guía para enfrentar proyectos y cobros en diseño.

Antes que todo y para entregar un presupuesto real, debes evaluar tus recursos humanos y materiales, luego definir qué harás, cómo y algunos conceptos valóricos de tu trabajo.

Para ser freelance se deben evaluar críticamente algunos aspectos de nuestro perfil profesional, definirnos en varios aspectos: capacidad de abstracción, conceptualización, conocimiento proyectual, manejo de recursos gráficos y ejecución, experiencia y efectividad, uso del tiempo y desarrollo de estrategias.
Esto es muy importante para evaluarnos en el mercado y ser capaces de derivar algunos procesos del proyecto a personas con mejores resultados y así entregar un servicio efectivo y de calidad.

Recursos humanos:

Habilidades y fortalezas: aprender a sacar partido a lo que sé y a los elementos para los que tengo aptitud, es decir, aquellos que no me “cuesta realizar”
Debilidades: debemos ser conscientes de nuestras debilidades para poder establecer tiempos o bien trabajar en equipo con personas que puedan complementar tu trabajo.
Experiencia: elegir si vamos a ofrecer un servicio de calidad o rapidez: Rápido + bueno: caro / Bueno + barato: lento / Rápido + barato: inferior
– Planificación: aquí entran todas las estrategias de diseño, ejecución y desarrollo del trabajo.

Recursos materiales:

Formación: estudiaste en algún lugar o tienes experiencia y conocimientos adquiridos, esto es una inversión retroactiva, pues no cualquiera puede hacer tu trabajo, esto también es dinero.
Recursos: para realizar el trabajo fue necesario comprar un computador y los recursos que utilizas para diseñar.
Gastos fijos: arriendas una oficina o bien tienes un espacio que consume energía, conexión a internet, agua, etc.

Establecer valores

Una vez definidos estos aspectos puedo preguntarme ¿Cómo cobrar?
Tenemos dos opciones claras para definir un valor, por hora o por proyecto:

1. Por hora
Debemos definir cuántas horas trabajaré por día, cuánto demoro en hacer cada tarea, cuál será mi disponibilidad y cuánto quiero o necesito ganar, con esto podemos sacar la cuenta de cuánto demoraremos y a qué valor.

Ejemplo:
Si voy a trabajar jornada completa: serían 8 horas al día (por 5 días), 40 horas a la semana (por 4 Semanas) y 160 horas al mes.
Si quiero ganar $800.000 mensual  sería 800.000 / 160hr = $5.000 x Hora
* Con el tiempo la experiencia hará que te tome menos tiempo cada tarea y es cuando debes subir tu valor hora.

Consejos
– Si la carga de trabajo aumenta, debes subir un poco los valores e ir filtrando los proyectos que asumas.
– Si la demanda baja, es tiempo de bajar tu valor hora para poder ser competitivo y no quedarte con horas sin proyectos.
– Cuando estás sin trabajo siempre es difícil dejar pasar una “Pega” por complicado y mal pagada que se vea, pero este es un punto clave en el que no debes caer en la desesperación que te lleve a “regalar” tu trabajo.
– Incluye en tu presupuesto por hora, aquellas cosas que no son facturables como imprevistos y procesos de diseño.

Nota
Cuando somos recién egresados nuestro valor hora aproximadamente, debería estar entre los $1.400 y $1.800 pesos la hora. Con 3 años de experiencia entre $2.500 y $3.000 pesos y con 5 años de experiencia, entre $ 4.500 y $6.000
Cada vez tendrás más experiencia y te irás especializando en tu área lo que es bien valorado en el mundo laboral.

2. Proyecto completo:
Aquí se define un valor fijo por cumplir todas las tareas, para cobrar de esta manera debes proyectar y definir muy específicamente el proyecto, es decir, debes ser capaz de ver el “panorama general” y llevarlo a una planificación de tiempos, roles y actividades, haciendo un cálculo minucioso de esfuerzos y contenidos.

Si haré un proyecto para una empresa se debe considerar todo lo que éste necesitará por ejemplo: toma de fotografías, diseños, contenidos, (en el caso de ser un sitio web considerar hosting, dominios, etc.)

Al trabajar por un valor fijo se debe llegar a acuerdo con el cliente de que incluye el monto establecido y el plazo que tomará la realización de su proyecto. Esta vía por lo general es más riesgosa. Pueden aparecer “pequeños” trabajos adicionales que no estaban acordados, pero con el proyecto andando los asumimos para terminar el trabajo.

Consejos
– Al realizar el presupuesto tómate tu tiempo para definir con lujo de detalles lo que está incluido y lo que no.
– Ideal firmar un contrato de acuerdo en donde diga que si surgen tareas extras, el proyecto será recotizado.

Notas
A precio fijo la “apuesta” es: si lo haces rápido, te pagan más por menos tiempo. Si lo haces lento, te pagan menos por más tiempo; lo ideal sería ir fijando en el tiempo “precios base” para cada servicio sobre los cuales trabajar y agregar valor hora si el proyecto lo requiere. Esto debería quedar escrito en el contrato que firmes junto a tu cliente.

Cualquiera de los métodos que elijas se deben ajustar al tipo de proyecto que te enfrentes, lo importante es ser responsables no sólo con los cobros, también con tu capacidad de trabajo, confiar en lo que haces, aprender recursos retóricos y de lenguaje para que logres explicar con palabras sencillas al cliente lo que significa tu trabajo y poder entender qué quiere él de ti.
La sinceridad y transparencia es fundamental para ser justos con el cliente y con tu trabajo.

No olvides realizar bitácoras y registros que ayuden a mostrar tu trabajo, asígnales códigos a las cotizaciones y proyectos. Así el día de mañana sabrás cobrar mejor los proyectos similares. (Aquí un artículo anterior con estrategias para ayudarte a armar portafolios)

Esperamos que este artículo te ayude a enfrentar de mejor manera tus proyectos y recuerda: “comparte lo que aprendes con quien lo necesite”.

Joel y Carolina.
En Twitter: @caropaz_ y @ayudantegrafico
#OpenD – Diseño para todos 

Gráficos Conceptuales:

La estética del objeto digital

•03/08/2011 • 1 comentario

Para los antiguos filósofos, la estética era una forma de reflexionar acerca de lo trascendente, donde se puede encontrar la esencia de belleza, así como también lo disonante y la manifestación epistemológica de la percepción, la sensibilidad del hombre frente al objeto.

Platón aseguraba que la importancia para encontrar la belleza era el equilibrio, la armonía en forma y sustancia, lograr unidad en la perfección; en este caso el universo era el máximo exponente de perfección y veracidad, no así el arte que también se componía con el factor “técnica” . Le importaba la belleza trascendental más que el “objeto bello”.

Otro autores como Kant y Hegel se refieren más tarde a la estética como niveles de belleza, el primero afirmaba que la naturaleza siempre prevalecería por sobre el arte pero Hegel acordaba que el arte era fruto del espíritu encontrándose con la naturaleza, no imitándola.

Sea como fuere, el símbolo estético ha sido siempre motivo de apreciación y reflexión, a partir del arte y objeto, frente a una actitud estética, siendo así posible conocer desde el objeto al sujeto o artista.

A partir de lo anterior, planteo que el arte es un canal para conocer, por lo tanto, es un medio de comunicación. El ejercicio de formalización del mensaje y de su aprehensión cognitiva es pensar el signo en vez de pensar “el objeto”.

Para la estética esta racionalización es contraproducente, pues el sentido estético implica lo percibido y lo objetivo como unidad valorada, la segregación de uno de los puntos aísla lo trascendental; sin embargo, dentro de su significado retórico en la identificación con el signo y percepción, es un aporte al entendimiento de los objetos digitales; la atracción visual y el uso de los sentidos en la nueva tecnología, nos acerca a un mundo de ideas denotativas de realidad. (Lo connotativo está dado por el emisor o creador del mensaje).

La aplicación de sentido en los contenidos y el medio subjetivo es tan potente como las ganas del artista de representar mundos complejos y cognitivos de su individualidad, el ego artístico es de cierta manera la forma de relacionar sus inquietudes en una forma, objeto o realidad que construye a partir de sus nociones de realidad y que lleva a cabo con elementos de lo concreto o bien, lo descontextualiza para recrear espacios sensibles de su conocimiento.

Si para la estética, la obra de arte es un canal para el conocimiento porque es el resultado de abstracciones de una realidad, los canales de comunicación deben reflejar – certeramente – una descomposición de contenidos, de manera que las personas sean capaces de identificar cognitivamente los mensajes.

La construcción de sentido bajo el alero del arte es parte de la comunicación, no sólo social, también de la que representa lo que somos, el individuo adquiere conocimientos.

Según plantea Martín Buber, la naturaleza del ser es comunicarse, el arte es un canal de expresión no diferente a los que usamos habitualmente para relacionarnos, la habilidad del hombre de conocer y transmitir lo aprendido nos hace comprender el medio en el que coexistimos.

Nuestro mundo interior, conjugado por elementos biológicos, culturales, históricos, sociales, lingüísticos nos completan como seres de acción comunicativa.

Cuando hablamos del hombre en relación con los objetos, estamos añadiendo características materiales a la comunicación, en el mundo digital, lo percibido tiene que ver con una sinfonía de procesos que se conjugan para representar conocimiento, para la estética, este modelo de acción es la relación que creamos con los moldes y estructuras dadas para dar a conocer lo que está en nuestro mundo interno.

Es interesante observar la acción lingüística con la situación estética dentro de los marcos de comunicación que vamos desarrollando con los medios virtuales, la sensación y percepción producto de nuestro mundo interior es observar el sujeto y el objeto en contraposición con los cambios semiológicos constituyendo una acción metalingüística y significativa para el medio.

Los desafíos para comprender el real uso de la información digital

•25/07/2011 • 1 comentario

Hace no muchos años se comenzó a hablar de la nueva era de información, el auge de las tecnologías e interacción digital serían revolucionarios sistemas de especificación y control por parte del usuario. Para McLuhan es una “aldea global” donde lo que se comunica es parte del dónde se comunica; los canales son parte del contenido y el poder electrónico de masificación nos conduce a nuevas maneras de visualizar el contenido final. Lo que nos plantea Habermas de encontrar la “situación ideal del habla en la acción comunicativa” se hace cada vez más difícil con el ritmo y manera de comprender y acceder a la información , sobretodo porque tenemos mucha incertidumbre de los contenidos en su veracidad y el espacio normativo del diálogo es cada vez más difícil de definir.

He leído algunos libros de los ’90s donde se anticipaba la era “multimedia” como el nuevo síndrome de cultura tecnologizada, sin embargo, vemos que fue sólo un paso para abrir nuevas formas de relacionarnos y descubrir la interacción social dentro de medios digitales e intangibles, es difícil visualizar para nosotros, quienes nos dedicamos a comunicar ahora y adoptamos estos medios para complementarlos al ejercicio de las profesiones, lo que sucederá con las relaciones e implementación de estas en la vida de las generaciones nacidas bajo los cambios en el uso de la información; ¿cómo avanzaremos? ¿lo haremos realmente? ¿cuál es la finalidad de la globalización?; personalmente pienso que es imposible concluir o anticipar cómo será la comunicación del futuro con el auge de los medios digitales, porque nuestra relación con el entorno nos entrega herramientas para descubrir desde muy temprana edad, aspectos de comunicación, inferencias sociales que desarrollamos a lo largo de los años y que permiten situarnos en el medio que compartimos, pero el espacio y tiempo en la red digital es atemporal e instantánea.

Hay muchos aspectos que desarrollamos más allá de lo tecnológico y sintáctico que hasta ahora ha sido imposible reproducirlo similar a la perfección de la naturaleza, incluso comprender la base y desarrollo de nuestro pensamiento, el lenguaje.

El sentido de vivir en comunidad, y relacionarnos con nuestro medio ambiente, nos complementa como seres de intelecto y percepción, alimentándonos con el devenir de la historia, lo que somos y lo que fuimos en el tiempo.

Estamos acostumbrándonos a que las máquinas, lo inmediato y digital sean arte y parte de nuestras vidas, de que solucionen actividades humanas y nos ayuden con la cotidianeidad y la falta de tiempo, la tecnología es signo de estatus social, realidad económica e incluso el uso en redes sociales, mueve políticas de país; la comunicación digital-atemporal es una realidad presente que se ha internado en nuestras vidas de manera tan fulminante que no encontramos la forma de complementarlo con la realidad tangible. Los niños hoy reproducen lo que encuentran en la red para hacer sus tareas, sin siquiera analizar o pensar críticamente lo que copiaron y pegaron.

¿De qué manera podemos utilizar los medios y la comunicación digital para que sea un complemento al desarrollo motriz, psico-intelectual y social?

Mucho se puede intentar comprender qué somos, por qué actuamos de una u otra forma, de qué estamos hechos, pero la individualidad y equilibrio en nuestro sistema comunicativo se da por la experiencia con la interrelación no sólo social, sino la capacidad de intervenir, admirar, construir y destruir nuestro entorno, por ello es de vital importancia para nuestras relaciones digitales, comprender y analizar la forma de abarcar la nueva comunicación, aprehender y comprender el mundo de las máquinas que nos entregan conocimiento pero que no son nuestras herramientas de cognición.

Sabemos que tenemos la información al alcance de un clic, pero ¿qué hacemos con ella? ¿Cómo la utilizamos? ¿Para qué?

En nuestra educación, por ejemplo, podemos instalar mil computadores en una sala, pero aún el uso de la información será plana, sensorial, perceptual, pero no comprensiva. Las guías técnicas deben adquirir valor y aprender a proyectar, adquirir conocimiento es tomar la información y ser capaces de analizarla desde nuestra individualidad (lo que nos conforma) y proyectarla.

Considero interesante cuestionar lo que significa la tecnología en nuestras vidas, potenciar los elementos fundamentales de comunicación y no caer en la contemplación de la información inocua de sentido e impacto en nuestra vida personal, en nuestras relaciones humanas y entregarle la importancia que tiene, sin dejar de vivir la vida y encontrar pertenencias, sustratos, sentido a lo que somos individualmente y en comunidad.

Construir conocimiento social, los límites no son restricciones

•11/07/2011 • Dejar un comentario

Los problemas existen cuando no somos capaces de responder preguntas a las incertidumbres que nos aquejan. Como describía en un artículo anterior, son necesidades no resueltas que existen en una realidad específica, es todo aquello que no podemos explicar debido a nuestra actual comprensión de mundo.

Resolver o analizar una incertidumbre es buscar solución aún cuando no se pueda realizar por términos concretos o esté fuera de nuestros alcances locales, ya sea económicos, sociales o normativos. Muchas interrogantes están fuera de nuestro alcance cognitivo y su análisis debe entrar en el campo del conocimiento científico, como plantea *John Casti los límites existen en los problemas lógicamente indecidibles como los del tipo matemático, donde las variables son infinitas y las normas que rigen el pensamiento científico son medibles pero no suponen un fin, sino más bien, un rango de respuestas que varían de acuerdo a reglas comprobables, verdaderas y continuas, donde encontrar una respuesta final es casi imposible.

Construir conocimiento social es diferente a conocer desde el pensamiento científico, porque hay mucha arbitrariedad y se rige bajo los paradigmas del grupo. Conocer sería responder a una pregunta dentro de una realidad donde la solución será efectiva, independiente de si ésta se puede llevar a cabo o no, o si es comprobable según normas y/o algoritmos. Personalmente, creo que ambas formas de conocimiento se aplican a diferentes niveles de búsqueda en el desarrollo de un problema y ambas ayudan a dejar la incertidumbre.

Los límites no son restricciones.

Formalmente, cuando somos capaces de representar y comunicar una interrogante, estamos ampliando las posibilidades de encontrar solución, el conocimiento social se potencia y adquiere valor cuando los seres humanos generamos instancias para observar más allá de lo que vemos habitualmente. Para comprender es necesario desarrollar habilidades y estrategias, relacionar lógica e intuitivamente factores para mirar el problema desde una perspectiva holística, y reconocer los límites de nuestro pensamiento para poder traspasar esta barrera y construir la representación del conocimiento, por lo tanto, al darnos cuenta que existe un límite es asumir desconocimiento y contextualizar la ignorancia al respecto e identificar un eslabón que antes no existía. Este ejercicio nos acerca a encontrar solución.

Comprender desde la comunicación

Al ser capaces de identificar nuestra incertidumbre, somos capaces de designar los factores que la componen desde diferentes aristas, como la expresión formal (forma de designar un problema desde lo “conocido”); lo inherente siendo lo que se configura a partir de paradigmas y relaciones mentales subconscientes y los preceptos sociales en figuras socialmente aceptadas dentro de un grupo humano.

Otorgarle valor a la experiencia científica y su contextualización con el medio, aporta a la relación que podemos hacer de las cosas para vincular el mundo real/social con las habilidades que desarrollamos, entregándonos herramientas de conocimiento y conjugaciones con lo estudiado a través de la historia, uniendo realidad con aprendizaje.

Aprender a comunicar lo desconocido es tan importante como encontrar la solución, puesto que cuando somos capaces de llevar un problema desde lo subjetivo a lo objetivo, estamos convirtiendo lo simple en complejo, activando el proceso de ingenio desde la creatividad a la relación que hacemos de los preconceptos del problema general, ser capaces de reconocer y designar lo que está en nuestro subconsciente y hacerlo presente en la relación con nuestros recuerdos es comprender desde otra perspectiva lo que queremos resolver, por lo tanto, generar entendimiento.

Construir conocimiento en sociedad es crear comunidad, generando reciprocidad y conciencia. El pensamiento humano en su complejidad e individualidad funciona desde la lógica, pero muchas veces los consensos son parte de la comprensión y amplitud de mundo. Las relaciones humanas generan soluciones acotadas a niveles y medios sociales, sin embargo, la visión general y objetiva de los factores puede ayudarnos a crecer y responder a problemáticas que aquejan a la mayoría de los integrantes de la sociedad.

* “Los límites del conocimiento científico” por John Casti en ”Nuevos Paradigmas a comienzos del tercer milenio”, Álvaro Fischer, Instituto de Ingenieros de Chile, segunda edición, agosto 2004, Aguilar Chilena Ediciones S.A.

Sistema abierto de comunicación e interacción

•04/07/2011 • Dejar un comentario

Los sistemas son constructos compuestos por conceptos, hechos, cosas, jerarquías o cualquier  esquema que inserto dentro de un contexto tiene un proceso comunicativo entre sus partes. Podemos identificar los abiertos y cerrados.

– Los abiertos establecen conexiones, crecimiento sinérgico con otros medios y subsistemas actuando evolutivamente en el entorno o creando nuevos paradigmas y conocimiento.
– Los cerrados se contienen a sí mismos y no interactúan con el resto, como podría ejemplificarse en algunas tribus y culturas sectarias que no se relacionan con otros sistemas, siendo su evolución un estudio importante para identificar temporalidad, espacio y ambiente. Es muy difícil dentro de una sociedad encontrar sistemas cerrados, porque la globalidad apunta a eliminar las restricciones interculturales y configurar el mundo de forma heterogénea y multifuncional

Para comprender los procesos sociales en comunidad es interesante hacer una analogía con el funcionamiento de los sistemas de interacción abiertos que, en este caso, los clasificaré entre sistemas racionales y los perceptuales.

– Los racionales devienen del lenguaje, de la lectura y escritura, son aquellos “acuerdos” desde el saber que componen las dinámicas del grupo y construyen diálogo. Nos impregnan de iconografías conceptuales, estableciendo una relación valórica entre los integrantes del sistema construyendo solidez en los discursos y aplicación directa entre ambiente, desginación de roles y unidad.

– Los perceptuales vienen de las emociones, son fundamentales en la construcción de identidad y relaciones humanas, por medio de canales sensoriales y modeladores de identidad, representan la impresión que tenemos del mundo por nuestros sentidos y nos comprometen con la adhesión al sistema social.

El espacio de interacción se establece por la formación de sistemas de comunicación considerando que existe un desarrollo temporal y local de la información, donde se aplican diversos criterios de identificación, conocimiento, paradigmas y realidades.

Los equilibrios sistémicos son peaks variables dentro de procesos cíclicos y evolutivos utilizando la retroalimentación como proceso de control y los impredecibles como factores para el cambio.

Los sistemas sociales son necesarios para identificar roles y delimitar espacios e importancias entre los miembros de una comunidad; componer espacios de interacción para ampliar y potenciar los valores de las personas y responden a la dinámica de crecimiento y diferenciación donde los medios utilizados tienen vital importancia. Es más fácil equilibrar la comunicación utilizando medios directos pues son aquellos que se traspasan de persona a persona y no requieren una codificación complementaria del mensaje, sin embargo, los medios indirectos son los más utilizados y corresponden a una estrategia paralela a la significación de los contenidos puesto que debemos transmitir no sólo el contenido sino la intención emotiva, es decir, lo perceptual.

Un sistema social funcional potencia la habilidad de cada integrante, agrupando, categorizando y fidelizando las capacidades de cada sector, los subsistemas que nacen de ellos, aportan a descifrar los códices generales de su configuración ambiental y la relación con los demás espacios sociales.

La multifuncionalidad y el crecimiento sinérgico hacia lo proyectual determinan la negentropía o entropía del grupo, estableciendo límites de colaboración e identificación con el sistema.

Para crear estrategias en una comunidad, debemos considerar los imprevistos y también las cargas epistemológicas que se desarrollan dentro de los sistemas, poniendo especial atención en los cambios relativos y la retroalimentación con otras estructuras sistémicas. Considero que al observar desde esta perspectiva las interacciones, podemos comprender que la comunidad es permeable y refleja los cambios pequeños en acciones generales. Un aspecto importante es la ecología humana para comprender el equilibrio adaptativo y la relación de los medios comunicativos, sus interfaces y los límites que existen en las distintas unidades organizacionales.

Niveles de comprensión del ícono desde lo simbólico a lo gráfico-digital

•21/06/2011 • 6 comentarios

Cuando representamos a través de la imagen o sus variables gráficas, estamos replanteando un ejercicio que nuestra mente hace inconscientemente cada día y es la base de lo que debemos diseñar ¿a qué nos refieren las imágenes y cómo las contextualizamos?

Los íconos, a diferencia de los símbolos establecen una conexión material mucho más fuerte con la realidad visual, pues deben representar en ellos su consistencia y reconocimiento cultural. Son manifestaciones y concepciones de representación comunes, donde influyen muchas variables a la hora de conceptualizar su significado; desde los recuerdos que cada persona tenga hasta el proceso que se relaciona con una imagen básica o universal, por ejemplo: al oír la palabra “cruz”, uno de inmediato se imagina dos líneas perpendiculares o simplemente las letras que conforman la palabra cruz, todo esto depende del receptor y su relación cultural con el objeto.

La imagen iconográfica (analógica) permite al ser humano apropiarse de la realidad circundante por medio de la observación y reconocimiento cultural estableciendo un puente entre lo que vemos y lo que constituye nuestro pensamiento en sociedad, existe una configuración simbólica con el uso que le damos al objeto y lo que comunica, pudiendo sustituir o traducir una realidad.

Desde lo simbólico

Podemos identificar algunas formas de observar el icono dependiendo de sus referencias simbólicas, relacionando algunos puntos:

– La imagen visual a la que nos remite.
– Su representación cultural, ya sea por medio de concepciones lingüísticas como símbolo pre-lógico (imagen mental).
– La definiciones semánticas – conceptuales.
– Lo connotativo y denotativo.
– Los valores de la imagen (histórica y posición social).
– La función de la imagen (simbólica, epistémica, estética).
– Sus grados de iconicidad, significación y representación.
– La “aprehensión” del símbolo llevado al icono, la posesión del significado en los paradigmas culturales.

Desde lo gráfico

Es importante para el diseñador identificar la “esencia”, lo que compone al icono para complementarlo con los conceptos modeladores del diseño, como la forma, su estética, el equilibrio, color, etc. Todo esto para comunicar adecuadamente, por ejemplo: si la cruz se quiere hacer con volumen o relieve, uno sabe que debe darle a este contraste tonal, o si  se dirige a lo religioso, o al área de la salud identificar qué códigos y señales identifican y difieren una cruz de otra, y eso el receptor lo maneja desde sus primeras relaciones simbólicas en la cultura.

Un factor importante a considerar en la representación del objeto, es la adaptación residual de las tendencias y reconfiguraciones visuales, la posición generacional y las inferencias espitemológicas que circundan su significado, ellas influyen en la construcción efectiva de valores y función iconográficas.

Hacia lo digital

Con el uso de nuevas tecnologías, la concepción icónica se ha manifestado diferente a lo que habíamos estudiado en la universidad, hoy podemos hablar de la comunicación más allá del símbolo, actuando como metalenguajes que conjugan muchos referentes y significaciones, construyendo y modelando nuevas maneras de representar el ícono, llevándonos al pensamiento visual y a lo virtual como constructor de realidades dinámicas hacia la lingüística cognitiva.

Cuando el objeto deja de ser lo que es, se convierte en una adaptación dinámica de lo real, extrapolando el símbolo hacia lo significante, diferenciando el pensamiento visual desde los paradigmas hacia la realidad virtual.
La llegada de los metalenguajes digitales nos llevan a extrapolar la dimensión del ícono y reformular su estado material, centrándonos en el pensamiento y la percepción, aplicando la imagen real al nivel de relación significativa de sus referentes con el medio digital por el uso de las nuevas tecnologías de información.

La construcción de un ícono es un proceso histórico, que debe complementarse a la inserción y adaptación del medio social en el que está, que va modificando su interrelación y lugar que ocupa en la función de la imagen.

Las representaciones culturales que impregnan de sentido las cosas, configuran la esencia simbólica en variables gráficas que constituyen el referente cultural de los íconos, formando parte de nuestra vida diaria y son la manera de simplificar el pensamiento abstracto; modelan y cambian, sustituyen un paradigma y lo llevan a su representación material y adquieren una carga social histórica.
Las adaptaciones residuales operan desde la mutabilidad del contexto icónico hasta la realidad modeladora, guían y completan la imagen visual cargándola de sentido y aprehensión social.